Los múltiples beneficios de caminar para estar en forma

Los múltiples beneficios de caminar para estar en forma

Redacción Instituto Aliaga | Actividad física

A menudo, cuando pensamos en actividad física o en estar en forma, se nos vienen a la cabeza un sinfín de deportes y actividades que podemos realizar. Es curioso como hay una que realizamos a diario y que no solemos tener en cuenta con tanta frecuencia como deberíamos: caminar.

Caminar es una recomendación habitual para cualquier persona que sea capaz de hacerlo, independientemente de su condición. Esto se debe a que hacerlo durante un tiempo determinado y a cierta intensidad proporciona un gran número de beneficios como iremos viendo a lo largo de este artículo.

Eso no quiere decir que no podamos o debamos complementarlo con otro tipo de actividades, pero sin duda caminar es algo que casi todo el mundo puede realizar y que también es una puerta de entrada a la mejora a través del ejercicio físico.

¿Cuáles son los beneficios de caminar?

Los beneficios de caminar son abundantes, especialmente para las personas que no realizan otro tipo de actividades físicas a lo largo de la semana. Entre ellos, destacan algunos como que no requiere de preparación previa o de material específico, y que no es necesario estar en buena forma para poder hacerlo a buen ritmo.

Aun así, la lista de beneficios es larga:

  • Ayuda a prevenir un buen número de enfermedades: Sobre todo las relacionadas con el sedentarismo y el sistema cardiovascular.
  • Reduce los niveles de colesterol malo: El colesterol LDL se ve reducido con la práctica de ejercicio, y el HDL, el colesterol bueno, aumenta sus niveles.
  • Tonifica el tren inferior y los músculos del abdomen: Son las zonas del cuerpo que más intervienen, especialmente si lo hacemos a cierta intensidad.
  • Favorece la pérdida de peso: Caminar quema calorías. A menor ritmo que correr, eso es cierto, pero a cambio tenemos mucho menos impacto en las articulaciones y no es necesario tener un gran fondo físico para hacerlo.
  • Ayuda a hacer frente a la osteoporosis y la artritis: Caminar fortalece los huesos y aumenta la densidad ósea. También contribuye al bienestar de nuestras articulaciones.
  • Mejora la capacidad pulmonar: Como cualquier ejercicio aeróbico, caminar nos ayuda a mejorar la capacidad pulmonar.
  • Mejora nuestro estado de ánimo: Caminando aumentamos la liberación de diferentes hormonas y neurotransmisores relacionados con el estado de ánimo.
  • Otros beneficios son la reducción del estrés, la mejora en el sueño, y la sensación de tener más energía. Y por supuesto, y aunque no está relacionado con la salud, ir caminando a los sitios contribuye a preservar el medio ambiente.

No está mal para algo tan sencillo y asequible, ¿verdad? Por supuesto, en función de nuestro estado de forma podemos incrementar la velocidad, el tiempo o incluso el terreno sobre el que caminar y su inclinación. Todo esto aumentaría la intensidad y potenciaría algunos beneficios que hemos descrito anteriormente.

¿Puedo salir a caminar con dolor crónico?

Ante todo, y con el objetivo de no empeorar alguna condición que podamos padecer, tendremos que consultar con nuestro profesional médico antes de tomar una decisión que podamos lamentar más adelante.

Todo lo referente al tratamiento y a las actividades que puedan influir en nuestra dolencia ha de ser consultado y aprobado por especialistas.

Dicho esto, la actividad física que podamos realizar variará en función del tipo de dolor y de la situación en la que nos encontremos. El dolor crónico en algunas zonas de la espalda por ejemplo, si es muy intenso, es bastante incapacitante y afecta a la marcha y a algunos movimientos.

En algunas dolencias, como la fibromialgia sí es recomendable según algunos estudios y puede ser beneficioso, a pesar de la baja adherencia que muestran algunos pacientes debido al dolor. En otros casos, como ocurre con el dolor crónico en la región lumbar, requerirá de ejercicios específicos para fortalecer la musculatura para que la marcha no se vea afectada debido a las complicaciones biomecánicas y fisiológicas causadas por nuestra condición.

En cualquier caso, nos remitimos a la recomendación de visitar un centro médico como el Instituto Aliaga antes de iniciar una nueva rutina de ejercicios. El tratamiento del dolor desde un enfoque multidisciplinar incluye la participación de fisioterapeutas y profesionales que podrán ayudarnos a mejorar nuestro estado de forma, sin que esto afecte negativamente a nuestra dolencia.

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